Las protestas en los institutos se reanudaron el lunes 2 de noviembre, después de dos semanas de vacaciones escolares, y se informó de bloqueos en varios centros. El lunes y el martes 3 de noviembre se intensificó la disputa sobre la magnitud de las interrupciones, cuando el Gobierno y los grupos estudiantiles publicaron cifras discrepantes.

El Ministerio de Educación de Francia afirmó que el lunes se bloquearon 40 de los 3.700 institutos del país y que el martes fueron 48, día en que los sindicatos estudiantiles habían convocado un bloqueo nacional. El ministerio también señaló que tres cuartas partes de los departamentos no habían comunicado ninguna interrupción. El ministro de Educación, Edouard Geffray, describió las protestas como un movimiento «claramente residual» que, pese a ello, perjudicaba a los estudiantes.

Desde mediados de octubre, el ministerio no ha proporcionado cifras detalladas de las acciones realizadas fuera de los centros escolares y tampoco ha explicado qué incluye en sus cifras de bloqueos. Los sindicatos de docentes y directivos escolares consideran que las cifras del Gobierno son demasiado bajas. El SNPDEN-UNSA, el mayor sindicato de directivos escolares, contabilizó el martes 35 centros total o parcialmente bloqueados solo en París.

Por su parte, la Union syndicale lycéenne afirmó que el martes hubo 500 bloqueos en todo el país, frente a los 196 del lunes. También hubo diferencias en las estimaciones sobre las universidades: el Ministerio de Educación Superior informó de interrupciones en 51 de las 184 instituciones, mientras que la Union étudiante dijo que una de cada dos universidades se había visto afectada.

Los estudiantes que participaban en los bloqueos en la Región de París describieron una combinación de determinación e inquietud por las consecuencias para sus estudios, tras pasar semanas sin clases. Las estimaciones discrepantes mantienen en disputa la magnitud de la nueva movilización mientras los estudiantes regresan de las vacaciones.

Fuentes: Le Monde.