Donald Trump ha intensificado su campaña de cara a las elecciones de mitad de mandato y ha celebrado 30 mítines en 32 días, incluidos dos actos en Iowa y Kansas el domingo. Su intenso calendario llega cuando su índice de aprobación ha caído por debajo del 40%, según el artículo original.
En los mítines, Trump siguió presentándose como un orador contundente, pero el artículo sostiene que su administración no ha cumplido sus promesas de mejorar la situación económica de los hogares. Señala la persistente preocupación por la inflación, el costo de los alimentos y el combustible, las tasas de interés y el desempleo, y afirma que los hogares de ingresos medios y bajos se han empobrecido.
Trump atribuyó las dificultades económicas al conflicto con Irán, pese a haber prometido no involucrar a Estados Unidos en una guerra. En Iowa, dijo que no había puesto fin al conflicto porque había querido ser «amable» y añadió que «en algún momento vamos a golpearlos con dureza». También describió el aumento de los precios de la gasolina como un pequeño precio que pagar por la seguridad mundial.
En Kansas, Trump advirtió que una victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso traería el caos. Afirmó que «millones de inmigrantes del tercer mundo» entrarían al país para «saquear, violar y robar», y comparó esa posibilidad con Europa.
El artículo sugiere que el temor a una caída del nivel de vida podría pesar más entre los votantes que las advertencias de Trump sobre la inmigración y que, potencialmente, llevaría a algunos a votar en función de sus propios intereses económicos.
Fuentes: La Vanguardia.