Las elecciones de mitad de mandato de EE. UU. determinarán quién controla la Cámara de Representantes y el Senado, además de varios cargos locales. Un análisis de 50 contiendas clave, una en cada estado, apunta a dos fuerzas decisivas: el efecto de Donald Trump en las campañas republicanas y las divisiones dentro del Partido Demócrata entre sus alas centrista y de izquierda.
Trump ha instado a sus simpatizantes a votar como si él figurara en la papeleta, pero su baja aprobación podría ser un lastre para Republicanos/">Los Republicanos. El artículo señala que el 60 % de los estadounidenses desaprueba su gestión. El costo de vida se ha convertido en un tema central de campaña, y se citan la guerra en Irán y los aranceles como factores que han contribuido al aumento de los precios del combustible y de los bienes de consumo.
Las contiendas al Senado que están recibiendo especial atención incluyen las de Michigan, Kansas, Texas, Maine, Ohio, Alaska e Iowa. En Texas, Trump respaldó a Ken Paxton en las primarias republicanas frente al senador John Cornyn, quien había criticado al presidente. Según las encuestas citadas en el artículo, Paxton mantiene una contienda reñida con el demócrata James Talarico. En Iowa, el demócrata Josh Turek y la republicana Ashley Hinson también están prácticamente empatados, mientras los votantes afrontan el aumento del costo del combustible y las consecuencias de los aranceles para los agricultores.
Algunos republicanos han intentado distanciarse de Trump. Un estudio de Reuters citado en el artículo concluyó que dos tercios de los candidatos republicanos en contiendas competitivas se habían distanciado del presidente en las últimas semanas. Hinson ha destacado su capacidad para trabajar con Los Demócratas, mientras que la senadora de Maine, Susan Collins, ha cuestionado la postura de Trump sobre los aranceles. Otros, entre ellos Michael Whatley, candidato al Senado por Carolina del Norte, y Ann Wagner, representante de Misuri, siguen defendiendo las posturas del presidente.
La representante de Florida Maria Elvira Salazar ha criticado directamente la política migratoria de Trump en un anuncio de campaña y ha dicho que se ha excedido. Más del 70 % de la población de su distrito es latina, y el artículo afirma que esta comunidad se ha ido distanciando del presidente. Trump respondió con una serie de publicaciones en redes sociales en las que atacó a Salazar, incluida una que la calificaba de traidora.
Por su parte, los demócratas hacen campaña en un clima político que podría beneficiar a candidatos de todo el partido, pero sus primarias han puesto de manifiesto tensiones entre los moderados y la izquierda. Los Socialistas Democráticos de Estados Unidos respaldaron a 150 candidatos en las primarias; 35 de ellos ganaron, según las cifras citadas de The Washington Examiner. Los republicanos han intentado usar la etiqueta de «socialista» contra los candidatos de izquierda, aunque los analistas citados en el artículo creen que esa estrategia tendrá un alcance limitado mientras preocupa a los votantes el precio de las cosas.
El candidato al Senado por Michigan Abdul El-Sayed ejemplifica tanto el ascenso del ala izquierda del partido como sus desacuerdos internos. Su programa incluye rechazar fondos de campaña de grandes empresas privadas y ampliar Medicare a todos los estadounidenses. Cuenta con el respaldo de destacados demócratas, entre ellos Barack Obama y Kamala Harris, pero su antigua rival en las primarias, Haley Stevens, ha apoyado al republicano Mike Rogers. Rogers y Trump también han atacado a El-Sayed por sus críticas a Israel y por su fe musulmana.
Las primarias también han evidenciado los riesgos de hacer campaña con posturas que los votantes consideran demasiado radicales. Francesca Hong, candidata a gobernadora de Wisconsin, perdió frente a un contrincante más moderado después de una polémica por declaraciones anteriores, entre ellas propuestas para abolir el ICE y el Senado, y cancelar el Día de Acción de Gracias. Las contiendas pondrán a prueba hasta qué punto los candidatos de ambos partidos pueden apoyarse en las corrientes políticas nacionales y si acudirán a votar quienes suelen abstenerse.
Fuentes: Observador.