El especialista en derecho internacional Francisco Pereira Coutinho ha caracterizado el concepto de asestar un golpe final a Irán como nada más que una ilusión peligrosa. En un análisis para el programa "War Cabinet", Coutinho abordó los informes recientes de que Estados Unidos atacó la isla de Qeshm, en el sur de Irán, una operación descrita por fuentes gubernamentales al Wall Street Journal como parte de una serie de ataques secretos durante las últimas semanas. Estas acciones parecen diseñadas para paralizar las defensas iraníes o desgastar a Teherán sin asumir públicamente la responsabilidad total del conflicto antes de las elecciones intermedias de EE. UU.

Coutinho comparó estas operaciones encubiertas con la táctica de "cortar el césped", donde las fuerzas atacan periódicamente objetivos para gestionar amenazas sin resolver la situación subyacente. Señaló que, mientras EE. UU. mantiene un bloqueo naval en el Golfo, lo que calificó como un acto de agresión y una grave violación del derecho internacional, Irán continúa violando las normas internacionales al atacar buques que transitan por la vía acuática. En consecuencia, el transporte comercial se ha detenido en gran medida debido a la negativa de las aseguradoras, obligando a estados como Arabia Saudita a utilizar sus propios buques para transferencias más adelante bajo escolta naval estadounidense.

El experto describió la situación geopolítica actual como absolutamente insostenible para todas las partes involucradas. Irán enfrenta un severo estrangulamiento económico que impide las exportaciones, mientras que otras naciones incurren en costos masivos estimados en un aumento de los precios del petróleo de 20 a 30 dólares por barril solo para facilitar el paso. Además, mantener a la Marina de EE. UU. en alerta constante durante casi un año se ha vuelto logísticamente complejo y financieramente colosal, especialmente después de que los ataques iraníes destruyeron bases de apoyo en Bahrein, obligando a las operaciones de reabastecimiento desde Diego García en el Océano Índico.

Coutinho advirtió que la expectativa de un ataque final decisivo está impulsada por presiones políticas en lugar de viabilidad estratégica. Señaló la posibilidad de una derrota significativa para el presidente Trump en las próximas elecciones intermedias, lo que podría empoderar a una administración "peligrosa" cerca del final de su mandato. Además, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que enfrenta sus propios desafíos de supervivencia política, tiene interés en crear una crisis mayor para formar un gobierno de unidad nacional. Sin un camino claro hacia las negociaciones y con concesiones poco probables por parte de Washington, la región corre el riesgo de entrar en una espiral que podría reavivar un conflicto más amplio.

Con respecto a las elecciones intermedias de EE. UU., Coutinho predijo que los demócratas probablemente asegurarían el control de la Cámara de Representantes, aunque el Senado sigue siendo incierto. Señaló que, si bien el Congreso tiene un poder limitado sobre la política exterior, su capacidad para controlar la financiación podría restringir las expediciones militares si la administración enfrenta una derrota electoral significativa. Sobre la guerra en Ucrania, observó que, a pesar de los ataques terroristas rusos contra ciudades como Zaporiyia, las fuerzas ucranianas han recuperado territorio en octubre incluso bajo restricciones sobre el uso de Starlink. Sin embargo, Putin continúa enmarcando el conflicto como un problema de identidad en lugar de territorial, lo que sugiere que no se espera ningún progreso de las próximas reuniones diplomáticas en Abu Dabi.

Fuentes: Observador.