El editorial de Philippe Gélie se centra en una cuestión fundamental de cara a las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos: ¿respetaría Donald Trump el resultado si fuera contrario a él?
El artículo señala que el presidente no es responsable de juzgar el recuento de votos, pero sostiene que Trump ha creado condiciones que podrían permitirle desacreditar una votación ajustada. Según el editorial, el marco político de Trump deja poco espacio para un resultado alternativo: si gana, el resultado es legítimo; si gana el bando contrario, se alega fraude. El texto afirma que no se necesitan pruebas para que la acusación arroje dudas.
Gélie también sostiene que perder la mayoría no cambiaría fundamentalmente el estilo del 47.º presidente de Estados Unidos. Trump seguiría gobernando mediante decretos ejecutivos y tuits, utilizando un lenguaje cada vez más desinhibido.
El editorial sitúa estas preocupaciones en el contexto de la dificultad histórica que afrontan los presidentes durante las elecciones de mitad de mandato y señala que el partido del presidente en ejercicio solo se ha beneficiado cuatro veces en cuarenta elecciones desde 1862.
Fuentes: Le Figaro.