Susana Rodríguez Gacio ganó su octavo título mundial de paratriatlón en Pontevedra el 25 de septiembre, con un tiempo de 1:06:37, casi dos minutos por delante de la italiana Francesca Tarantello. Fue su tercer campeonato mundial consecutivo. Rodríguez también tiene medallas de oro paralímpicas de Tokio 2020 y París 2024.
Cruzó la línea de meta junto a su guía, Sara Pérez, ante familiares, amigos y miembros de su equipo de entrenamiento. El resultado añadió otro hito a una trayectoria que ha transcurrido en paralelo a su formación médica y su trabajo.
Nacida en Vigo en 1988 con una discapacidad visual, Rodríguez creció en una familia que la consideraba un aspecto más de quién era, y no un indicador de su potencial. Empezó a competir a los diez años en los Juegos Escolares de la ONCE y afirma que el deporte le ofreció un entorno en el que sentía que se la valoraba por sus capacidades.
Rodríguez estudió primero Fisioterapia en el campus de Pontevedra de la Universidad de Vigo. Durante su segundo año, su interés se orientó hacia la medicina. Tras completar sus estudios de fisioterapia, ingresó en la facultad de Medicina de Santiago de Compostela. Se encontró con obstáculos prácticos, como clases que dependían de las pizarras y la falta de apuntes, y adaptó sus estudios con tecnología mientras explicaba qué apoyo necesitaba.
Las becas de Fundación Universia la ayudaron durante toda la carrera de Medicina. Utilizó la primera para comprar libros, un pequeño ordenador portátil para tomar apuntes y una impresora, y renovó la beca cada año en función de su progreso académico. Rodríguez se graduó en Medicina en el curso académico 2014-15 y más tarde completó una residencia en medicina física y rehabilitación, mientras seguía entrenando y compitiendo.
En abril de 2026, participó en el curso Global Inclusion Leaders de Fundación Universia, un programa de liderazgo para profesionales con discapacidad que cuenta con el apoyo de Banco Santander, Fundación IE e IE University. Rodríguez afirmó que la experiencia reforzó su manera de coordinarse con los guías que entrenan y compiten junto a ella, así como su labor impartiendo charlas en congresos y empresas.
También animó a quienes se plantean solicitar ayudas para estudiar a que presenten su candidatura, y señaló que una formación más sólida puede ayudar a abrir puertas en el ámbito laboral, donde todavía existe prejuicio contra las personas con discapacidad.
Fuentes: La Vanguardia.