Los chatbots de IA podrían infringir los derechos de los editores de prensa cuando reproducen material protegido en sus respuestas, según un dictamen de Maciej Szpunar, abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). El dictamen se refiere a una disputa entre la editorial húngara Like Company y Google por su chatbot Gemini.
Like Company, que gestiona varios sitios web de noticias, alega que Gemini reprodujo sus textos protegidos y los puso a disposición del público sin permiso. En un ejemplo citado en el caso, el chatbot elaboró un resumen detallado de un artículo sobre el deseo de un cantante húngaro de introducir delfines en el lago Balatón. Un tribunal de Budapest remitió preguntas sobre el derecho de la UE al TJUE; el caso se resolverá en Hungría de conformidad con las orientaciones del tribunal de la UE.
Szpunar dijo que determinar si se ha producido una reproducción puede depender de si el chatbot accedió ilícitamente a un artículo, por ejemplo, sorteando un muro de pago. Los derechos de los editores no protegen los hechos relatados en un artículo, afirmó, sino su forma concreta de expresión. Las normas no pretenden conceder a los editores el monopolio de las noticias.
La cuestión clave, según el dictamen, es si una respuesta del chatbot reutiliza esa expresión de forma reconocible y hasta tal punto que los lectores no tengan motivo para consultar el artículo original. Por lo general, poner material a disposición del público infringiría los derechos de los editores si la expresión de la publicación resultara reconocible de manera sistemática en las respuestas.
El dictamen del abogado general no es vinculante para el TJUE, aunque los jueces suelen seguir este tipo de recomendaciones. Se espera una sentencia en las próximas semanas o meses.
Szpunar consideró inadmisibles otras dos preguntas del tribunal húngaro sobre el entrenamiento de modelos de IA por ser hipotéticas: no había pruebas de que los artículos de Like Company se hubieran utilizado para entrenar Gemini. También señaló que el uso de obras protegidas para entrenar un modelo de IA puede estar permitido por la excepción de minería de textos y datos de la UE, que autoriza el análisis automatizado de textos y datos bajo determinadas condiciones.
Fuentes: Der Spiegel.