El Gobierno de España se inclina más por mantener en servicio la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona mientras se llevan a cabo las obras de renovación, en lugar de suspender los trenes, afirmó el martes el ministro de Transportes, Óscar Puente. Subrayó que aún no se ha tomado una decisión definitiva y que las opciones se evaluarán cuando las obras salgan a concurso el próximo año.
Puente dijo que un cierre total podría acortar el calendario de las obras, pero dejaría a los pasajeros sin servicio durante la interrupción. Describió esta opción como una alternativa con claras desventajas y afirmó que no había motivos de seguridad para plantearla. El Gobierno sopesaría las ventajas y los inconvenientes y consultaría a las autoridades locales, los pasajeros y los expertos técnicos.
El ministro dijo que quizá se le había malinterpretado cuando habló recientemente de un posible cierre de unos 12 meses. Había comparado el enfoque tradicional de España, que consiste en mantener los trenes en circulación durante las obras, con alternativas que cierran por completo la infraestructura mientras se trabaja en ella.
Como ejemplo, Puente mencionó la ruta Berlín–Hamburgo, donde la reapertura tras un cierre de un año fue seguida de lo que describió como un primer mes muy difícil, lo que dio pie al debate público. También expresó su apoyo a dar prioridad al derecho a la movilidad de los pasajeros y reconoció el llamamiento del presidente de Cataluña, Salvador Illa, a mantener el servicio durante las obras.
El proyecto de Madrid–Barcelona no se ha aplazado. Actualmente, el Gobierno está organizando la compra de materiales, incluidos los traviesas de hormigón aerodinámicas patentadas por ADIF, antes de proceder a la licitación de las obras. La línea está autorizada para velocidades de hasta 350 km/h, pero, según Puente, las traviesas actuales impiden que los trenes superen de forma segura los 320 km/h.
Puente añadió que el Gobierno no está considerando cerrar la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla por motivos de seguridad.
Fuentes: La Vanguardia.