DETROIT — La representante Haley Stevens respaldó al candidato republicano al Senado de Michigan, Mike Rogers, por encima de su antiguo rival en las primarias, Abdul El-Sayed, y rompió con el candidato de su partido menos de 48 horas antes del día de las elecciones.
En un video publicado en redes sociales el domingo, Stevens dijo que El-Sayed le había dicho que ya no era bienvenida en su campaña y que debía mantenerse alejada. Ella estuvo de acuerdo con él, dijo, y anunció que respaldaba a Rogers para el Senado de Estados Unidos. Su declaración se produjo después de una aparición sorpresa junto a Rogers en una iglesia de Detroit.
Fuera de un evento de 'Souls to the Polls' en otra iglesia de Detroit, El-Sayed dijo a los periodistas que no piensa en Stevens y que los votantes tampoco. Al desestimar el respaldo por irrelevante, señaló en cambio a familias que se preparan para enviar a sus hijos a escuelas que lucen como hace 50 años, preocupadas por pagar el almuerzo o cubrir las facturas si un niño se enferma.
Stevens dijo en su respaldo que ella 'no está del lado de Hasan Piker', un streamer con quien El-Sayed hizo campaña durante las primarias. En agosto, después de que Piker insinuara que el apoyo de los judíos a Israel los ponía en riesgo de violencia personal, El-Sayed buscó distanciarse de la controversia, diciendo que Piker no hablaba por la campaña, pero se quedó corto a la hora de desautorizarlo. Stevens también había criticado a El-Sayed por no hacer lo suficiente para tranquilizar a los votantes judíos y negros que la apoyaron en las primarias.
Las relaciones entre ambos se habían ido deteriorando públicamente durante semanas. Las tensiones se aceleraron después de que el prometido de Stevens, Jason Turkish, dijera que planeaba votar por Rogers; en una aparición televisiva posterior, Stevens sostuvo que todavía pensaba apoyar al candidato demócrata. Presionó a El-Sayed para que denunciara un anuncio de Cenk Uygur, de Young Turks, que culpaba a Israel de los altos precios de los comestibles en Estados Unidos, y escribió que este dice a las familias de Michigan que su dinero debe reservarse 'para matar palestinos'. La campaña de El-Sayed dijo que él no tenía nada que ver con el anuncio y criticó su contenido el sábado.
Stevens tenía previsto aparecer el domingo en otro evento de iglesia en Detroit junto a El-Sayed y el representante James Clyburn, demócrata de Carolina del Sur, una aparición conjunta destinada a unificar al partido antes de las elecciones. El viernes puso una condición para participar: que El-Sayed rechazara el anuncio y se disculpara por una retórica que ella consideraba incendiaria y ofensiva. El evento con El-Sayed y Clyburn siguió adelante sin ella.
El anuncio provocó una condena severa de figuras demócratas. El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, la calificó de 'traición despreciable'. El presidente del Partido Demócrata de Michigan, Curtis Hertel, dijo en un comunicado que la decisión de Stevens de hacer campaña con Rogers —a quien describió como alguien que ha vendido repetidamente a la clase trabajadora de Michigan, que quiere aprobar una prohibición nacional del aborto y que se ha comprometido a ser un voto leal a la agenda de Trump— demostraba que había abandonado todo lo que dice defender. El director de comunicaciones de Stevens tiene una respuesta automática de correo electrónico que indica que, a partir del domingo, ya no trabaja para su oficina, y varios exmiembros del personal de campaña criticaron a su antigua jefa en redes sociales.
El choque entre los dos demócratas de Michigan refleja una fractura más amplia dentro del partido por Israel y la retórica que lo rodea, una división que, según sugiere el material de origen, probablemente se extenderá mucho más allá del día de las elecciones, en particular mientras el partido se prepara para el proceso de nominación presidencial de 2028.
Fuentes: NPR News.