Un equipo de investigadores ha identificado que la acidez presente en algunos tumores puede obstaculizar significativamente la acción de los medicamentos antitumorales, un hallazgo que podría ayudar a resolver problemas relacionados con la resistencia a la quimioterapia. La Universidad de Lisboa anunció este descubrimiento el lunes, destacando el trabajo realizado por científicos del BioISI – el Instituto de Biosistemas y Ciencias Integrativas dentro de la Facultad de Ciencias.

Mediante modelos computacionales, el equipo observó que una caída en los niveles de pH reducía la capacidad de ciertos fármacos estudiados para entrar en las células en casi diez veces. Miguel Machuqueiro, profesor del Departamento de Química y Bioquímica e investigador principal en BioISI, señaló que es sorprendente cómo una alteración química aparentemente pequeña alrededor de las células puede obstaculizar tan drásticamente la entrada de los fármacos. Este mecanismo permite a las células tumorales reducir la eficacia del tratamiento sin necesidad de desarrollar nuevos mecanismos de resistencia genética, simplemente explotando la acidez de su entorno.

Mientras que el pH de la sangre suele rondar 7.4, el entorno de algunos tumores sólidos agresivos puede acercarse a 6.0. Los modelos computacionales demostraron que esta diferencia es suficiente para hacer que sea casi diez veces más difícil que ciertos fármacos penetren en las células tumorales en comparación con las sanas. En consecuencia, los medicamentos pueden entrar en las células sanas con mayor facilidad que en las células cancerosas contra las que están destinados a combatir. Sin embargo, la universidad aclaró que el aumento de la acidez no ocurre en todos los tipos de cáncer, ni todos los medicamentos exhiben el mismo comportamiento.

Los investigadores describen este descubrimiento como un primer paso decisivo hacia la superación de la resistencia a la quimioterapia. La siguiente fase implica confirmar estos resultados experimentalmente y explorar la posibilidad de utilizar esta característica tumoral para beneficiar el tratamiento. El objetivo es modificar el comportamiento de los fármacos para que funcionen eficazmente en entornos más ácidos, potencialmente volviendo contra sí mismos el propio mecanismo del tumor.

Para continuar esta investigación, el equipo ya ha asegurado socios científicos y actualmente está buscando la financiación necesaria para realizar pruebas adicionales.

Fuentes: Observador.