Un campamento instalado en la Puerta del Sol de Madrid para exigir el derecho a la vivienda fue desmantelado durante la noche del lunes 2 al martes 3 de noviembre, tras más de cinco semanas. La protesta comenzó el 26 de septiembre, menos de un mes antes de las elecciones generales anticipadas de España, previstas para el 29 de noviembre.

Alrededor de las 3 de la madrugada, la policía antidisturbios llegó para despejar la plaza. El gobierno regional de Madrid afirmó que fueron evacuadas 334 personas y que dos fueron detenidas bajo sospecha de desobediencia. Describió la operación como realizada «sin incidentes ni episodios de violencia».

Los organizadores cuestionaron esa versión y denunciaron en Telegram que la policía utilizó la fuerza y gases lacrimógenos, lo que dejó varios heridos. Flor, una mujer sin hogar de 43 años que dijo haber vivido en el campamento desde el primer día, contó a la Agence France-Presse que obligaron a la gente a marcharse y no le permitieron llevarse sus pertenencias.

El campamento había llegado a contar con varios cientos de tiendas de campaña y ofrecía instalaciones como comedor, biblioteca, ferretería y enfermería. Además de activistas por la vivienda, muchas personas sin hogar habían encontrado allí refugio.

La protesta se produjo después del desahucio y posterior fallecimiento de Maricarmen Abascal, una residente de Madrid de 87 años, cuyo caso motivó manifestaciones y volvió a situar la crisis de la vivienda en el debate público. La crisis es un motivo de gran preocupación en España, donde alquilar un apartamento de 50 metros cuadrados en Madrid costaba una media de unos 1.170 € al mes en octubre, según la plataforma inmobiliaria Idealista.

Fuentes: Le Monde International.