Asisvid, la agencia de seguros fundada por Olga Beatriz Cervantes con una profunda especialización en el sector del vino, se está diversificando hacia la construcción y las reformas, la industria alimentaria y la automoción mediante la adquisición de otras agencias de seguros. La expansión lleva menos de un año en marcha y forma parte de una estrategia empresarial planificada para fortalecer la estructura de la agencia y reducir el riesgo.
Cervantes describe una metodología que invierte el proceso tradicional en un sector a menudo percibido como reactivo. En lugar de abrir con el producto asegurador, dice que sus conversaciones comienzan por la empresa del cliente, las personas que la integran y lo que preocupa de verdad al dueño del negocio. Su pregunta definitoria es directa: "¿Dónde puede quebrar?".
Afirma que depender de un único sector deja a una empresa en una posición vulnerable, y las adquisiciones recientes fueron un movimiento deliberado y no una improvisación. "Surgió la oportunidad de hacer la inversión y decidí que era el momento de dar el salto", recuerda. La firma se encuentra ahora en una fase de consolidación, organizando su estructura para absorber nuevos clientes mientras mantiene la calidad de servicio que la caracteriza.
La expansión también le ha llevado a una constatación más amplia: aunque los detalles técnicos varían de un sector a otro, las preocupaciones fundamentales de los empresarios son universales. Cervantes dice que el sector del vino fue su "gran escuela" para entender el riesgo empresarial, tras haber pasado años hablando con pequeños y medianos bodegueros que a menudo eran los propios fundadores. Tanto en el vino como en la automoción, afirma, el dolor del empresario es el mismo: atraer clientes, mantener intacta la cadena de suministro y evitar una alta rotación de personal.
Esa visión transversal permite a Asisvid adaptar soluciones con eficiencia. Según Cervantes, los riesgos relacionados con el personal, las ventas o la estructura interna son muy similares entre sectores. Productos como los planes colectivos de bienestar para empleados, por ejemplo, encajan en un taller mecánico o en una constructora porque el núcleo siempre es la persona. "Cuando entramos en un sector, no preguntamos qué póliza tiene el cliente, sino cuáles son sus necesidades reales", señala.
Cervantes añade que entiende el ciclo de vida de una empresa porque ella misma ha estado en esa posición. Un negocio joven necesita proteger su actividad y su cadena de producción; más adelante, con un flujo de caja saludable, empieza a plantearse ofrecer seguro de salud a los empleados o planes de pensiones para retener talento. Su trabajo consiste en acompañar al empresario en cada una de esas fases con las soluciones adecuadas en el momento adecuado.
Con su nueva dimensión, el reto para Asisvid no es solo crecer, sino hacerlo de forma sostenible y coherente con sus valores. Cervantes afirma que no tiene la obsesión de convertirse en la agencia más grande. "Quiero construir una agencia excelente, con buenos cimientos, reconocida por dos cosas: conocimiento del negocio y servicio", dice. Añade que no quiere crecer a cualquier precio, sino comprender a fondo los nuevos sectores sin perder de vista los principios que han llevado a la firma hasta aquí.
"He aprendido que crecer no es hacerlo todo más rápido, sino avanzar con criterio, paso a paso", concluye. "Eso significa escuchar al cliente y asumir nuevos retos sin perder la cercanía ni la calidad del servicio".
Fuentes: La Vanguardia.