El proyecto Chicco Dá Vida está conmemorando su vigésimo aniversario, marcando dos décadas de compromiso con el apoyo a las unidades de atención neonatal en todo Portugal. Lanzado en 2006, la iniciativa se estableció para organizar los esfuerzos de responsabilidad social corporativa de la marca de manera más estructurada, yendo más allá de las donaciones generales para crear un impacto medible en el sistema de salud. El programa se centra específicamente en equipar unidades de cuidados intensivos neonatales, reconociendo que para muchas familias, el primer lugar donde reside un recién nacido no es una cuna, sino una incubadora.

El modelo operativo de Chicco Dá Vida se basa en la colaboración directa con instituciones médicas. Cada año, la marca selecciona un hospital específico para apoyar, desde ciudades del continente hasta las Azores, con planes de llegar eventualmente a Madeira. El mecanismo de financiación implica dedicar el 1% de las ventas de dos meses en las tiendas de Chicco para comprar el equipo necesario. Crucialmente, son los propios hospitales quienes determinan sus necesidades específicas, identificando qué dispositivos se requieren para sus unidades. Chicco luego contacta a los proveedores para adquirir y entregar estos artículos, asegurando que no se realicen donaciones en efectivo, sino que herramientas médicas tangibles lleguen a las instalaciones.

Nádia Torquato, Gerente de Marca y Comunicación de Chicco, destacó que el proyecto nació de la comprensión de que el nacimiento es un momento transformador para cualquier familia. La iniciativa busca extender la misión de la marca de facilitar la vida de los padres mejorando la calidad de la atención proporcionada a los recién nacidos en situaciones críticas. Durante las últimas dos décadas, el programa ha donado equipos valorados en casi un millón de euros en todo el país. Si bien rastrear a los beneficiarios individuales es desafiante debido a las regulaciones de privacidad y al paso del tiempo, Torquato expresó la certeza de que innumerables niños que actualmente están vivos, algunos ahora adultos, deben su supervivencia a estas intervenciones.

El proyecto también subraya avances significativos en neonatología durante los últimos 20 años. Torquato señaló que hace dos décadas, un bebé nacido a las 21 semanas tenía virtualmente ninguna posibilidad de supervivencia, mientras que hoy tal viabilidad es posible gracias a la evolución tecnológica y al equipo especializado. La marca enfatiza que las unidades neonatales dependen en gran medida de tecnología específica que no puede ser sustituida por dispositivos médicos generales. Al visitar los hospitales anualmente durante la entrega del equipo, Chicco presenciar el entusiasmo de los profesionales de la salud que dependen de estos recursos para salvar vidas.

Para celebrar este hito, se ha lanzado una nueva campaña con el eslogan "El primer 'A mi lado' no siempre es un 'A mi lado'". Este mensaje hace referencia a la icónica cuna Next to Me de la marca, diseñada para el co-sueño seguro, mientras reconoce que para los bebés prematuros, la primera experiencia de "a mi lado" a menudo implica equipos médicos en lugar de una cuna al lado de la cama. La campaña busca destacar el papel crítico de las unidades neonatales para asegurar que los bebés frágiles puedan eventualmente llegar al momento de unirse a sus familias en casa.

Fuentes: Observador.