Las Naciones Unidas han ordenado el desmantelamiento de su Misión para el Referéndum del Sáhara Occidental, conocida como Minurso, después de que su último mandato anual expirara a medianoche del sábado. La decisión se produjo tras una votación del Consejo de Seguridad celebrada el viernes, en la que los vetos opuestos de Estados Unidos y Rusia bloquearon su renovación.

La ONU dijo que ahora comenzaría un periodo de liquidación, con un equipo reducido encargado de supervisar la retirada ordenada del personal y los equipos. El secretario general, António Guterres, ha pedido a las partes que cooperen y completen el proceso de la forma más rápida y fluida posible. También ha advertido del riesgo de que se reanuden las hostilidades, aunque ha dejado abierta la posibilidad de una mediación de la ONU para alcanzar una solución política “justa, duradera y mutuamente aceptable” que respete el derecho del pueblo del Sáhara Occidental a la autodeterminación.

La resolución respaldada por Washington recibió 11 votos a favor y tres abstenciones, pero finalmente fue bloqueada por los vetos. La salida de los observadores de la ONU suscita preocupación por un mayor deterioro de las relaciones entre Marruecos, que controla efectivamente alrededor del 80% del territorio, y el Frente Polisario, que busca la independencia. Su alto el fuego, acordado hace 35 años, se derrumbó en 2020, poco antes de que Estados Unidos reconociera la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.

Creada en 1991 para organizar un referéndum, la Minurso se convirtió gradualmente en una misión de observación después de que los desacuerdos sobre el censo electoral hicieran inviable la votación. También siguió vigilando un conflicto de baja intensidad a ambos lados de un muro de arena y tierra de aproximadamente 2.700 kilómetros que divide el territorio. La misión contaba hace tres años con unos 500 miembros —alrededor de 300 civiles y 200 militares desarmados—, pero su personal se había reducido significativamente desde 2025.

Un funcionario de la ONU describió anteriormente la misión como una presencia de alerta temprana y señaló que era el único organismo internacional con capacidad permanente para observar la evolución de la situación en el territorio. El funcionario se refirió a incidentes a lo largo del muro y a ataques con drones desde el colapso del alto el fuego en 2020. Ninguna otra agencia de la ONU, medio de comunicación internacional u ONG opera permanentemente en el Sáhara Occidental, según el informe recuperado.

Medios marroquíes estiman que la retirada podría completarse en un mes, citando el precedente de la misión de observación de la ONU en Georgia, que terminó después de un veto ruso en 2009. Rabat ha dicho que quiere que la cuestión del Sáhara Occidental sea retirada del Consejo de Seguridad y de otros organismos de la ONU y redirigida hacia acuerdos bilaterales y regionales.

Un comunicado del Palacio Real de Marruecos describió el fin de la Minurso como el cierre de un capítulo de 35 años y afirmó que la misión se había convertido en un instrumento para internacionalizar una disputa regional. Al mismo tiempo, Marruecos reiteró su compromiso con el alto el fuego de 1991, sujeto a lo que calificó de respeto por su integridad territorial y su seguridad nacional.

El Frente Polisario ha rechazado cualquier medida que elimine la autodeterminación del marco de negociación. Su representante ante la ONU, Sidi Mohamed Omar, calificó ese derecho de línea roja no negociable y advirtió de graves consecuencias para la paz y la seguridad regionales ante cualquier acción unilateral marroquí. El Sáhara Occidental sigue figurando en la lista de territorios no autónomos de la ONU.

Las dos cámaras parlamentarias de Marruecos tienen previsto reunirse conjuntamente el lunes para debatir la respuesta política a la extinción de la misión. La retirada también podría ampliar las operaciones militares marroquíes en respuesta a los ataques del Polisario, según una fuente familiarizada con la situación citada en El Aaiún. Hasta ahora, ambas partes habían evitado formalmente entrar en las zonas de seguridad patrulladas por la Minurso, lo que convierte la salida de la misión en un posible nuevo punto de inflexión en el conflicto.

Fuentes: El País Internacional.