Sudáfrica elegirá concejales municipales el miércoles 4 de noviembre, y la contienda por el control de Johannesburgo está acaparando especial atención. La ciudad ha vivido coaliciones inestables y alrededor de diez cambios de alcalde en menos de una década. la Alianza Democrática, encabezada durante la campaña por Helen Zille, y Herman Mashaba, de Action SA y exalcalde, buscan ambos arrebatar el control al Congreso Nacional Africano (ANC).

Los servicios públicos y las finanzas de la ciudad se han convertido en temas clave de la campaña. En varias zonas, los residentes han sufrido cortes de agua, lo que ha provocado protestas. En Melville, la manifestante Angy Hammond dijo que la última vez que tuvo agua corriente fue el día del cumpleaños de su hija, el 18 de octubre. También culpó de las pérdidas de agua a las fugas que no se han reparado, pese a los llamamientos a los residentes para que ahorren agua.

Otros servicios se han deteriorado: bibliotecas, piscinas y museos están cerrados o en mal estado. Yunus Chamda, coordinador de la coalición de la sociedad civil Joburg Crisis Alliance, también señaló los problemas de las carreteras, la recogida de residuos y la infraestructura eléctrica. Advirtió que Johannesburgo podría seguir decayendo si no se encuentra una solución a sus dificultades financieras.

Aunque Johannesburgo es la ciudad más rica de Sudáfrica, sus reservas de efectivo solo cubren alrededor de dos semanas de operaciones. Además, recientemente se ha criticado al municipio por irregularidades financieras. Jugal Mahabir, investigador de gobernanza local del Public Affairs Research Institute, afirmó que el Tesoro Nacional considera que la ciudad atraviesa dificultades financieras desde hace tres años.

Mahabir dijo que el municipio ha desviado fondos destinados a entidades públicas, lo que ha contribuido a años de inversión insuficiente en el mantenimiento y las reparaciones de infraestructura. A medida que los sistemas fallan, las pérdidas dificultan que la ciudad recaude ingresos y cubra sus gastos. También mencionó una gestión financiera deficiente, una planificación presupuestaria débil, pérdidas relacionadas con la corrupción, irregularidades en la contratación pública y presiones externas.

El alcalde saliente del ANC ha rechazado la afirmación de que la ciudad esté en crisis. El ministro de Finanzas de Sudáfrica, también perteneciente al ANC, ha expresado mayor preocupación y ha prometido un plan de apoyo de tres años para las autoridades locales. Restablecer las finanzas de Johannesburgo será un gran desafío para su próximo alcalde.

Fuentes: RFI.